domingo, 11 de mayo de 2014

# BRING BACK OUR GIRLS

Cuando escuché la noticia no podía creer que fuera verdad. Me cuesta entender que cosas tan terribles puedan ocurrir más cerca de lo que una quisiera. Malos sucesos invaden a diario los periódicos. Este, por algún motivo que desconozco,  me  ha tocado por dentro.

La barbarie se ha cebado con un grupo de niñas nigerianas, mujeres a medio hacer que aprendían a leer y a escribir. Niñas que han de luchar día a día contra un montón de vicisitudes para poder acceder a una educación mínima, básica.

¿De qué tienen miedo esos bárbaros que las han secuestrado? ¿Ven en ellas una amenaza? ¿Callan al más débil porque en su interior saben que en un futuro les pueden vencer? No con armas, ni con bombas. Algún día ganaran la guerra con palabras, conocimiento y educación. De este modo, podrán cambiar esa sociedad gangrenada por la crueldad de los que se consideran más fuertes.

Solo se llevaron a las niñas, esta vez los niños no fueron objeto de vejaciones varias. Los separan de las niñas en otras aulas. Saben que podrán llegar a ser futuros soldados de la muerte. Algunos se convertirán en violadores, secuestradores, asesinos. Es lo que aprenden cada día.

Me enfurece que un grupo de niñas haya sido secuestrado para luego violaras, venderlas o matarlas por el simple hecho de implantar una ideología basada en el miedo y en el más descabellado de los horrores. Me hace perder la poca fe que me queda en el ser humano.

¿Os podéis imaginar que en este llamado “nuestro primer mundo” un buen día no nos devolvieran a nuestras hijas del colegio? ¿Cabe en la cabeza de alguien que no las volviéramos a ver? ¿Qué las vendieran a algún desalmado? ¿Qué las ultrajaran? Se me ponen los pelos de punta solo de pensarlo.

Es probable que no podamos hacer nada. A lo mejor entre todos, levantado un poco la voz, en un grito conjunto, podamos llamar la atención de las autoridades o de los que sí pueden mover los hilos y hacer algo positivo al respecto. Lo ideal sería despertar la conciencia (si es que algún día la tuvieron) de esos malnacidos que no respetan ni a sus madres, ni a sus hermanas, ni a sus mujeres. ¡Qué difícil es ser hija en una realidad tan dura donde las futuras mujeres no tienen valor alguno!

Desde estas líneas, con la palabra y algo de humildad, quiero dar mi apoyo a estas indefensas niñas nigerianas que les tocó nacer un una sociedad que las intimida y las oprime. Deseo que regresen pronto a sus hogares, y que desde allí, sigan aprendiendo para tener un futuro mejor. Su presente está roto.

Quiero apoyar a todas esas mujeres que carecen de derechos, y que en su rutina tienen que aguantar atrocidades. Muchas mueren solo lo por decir lo que piensan. Son muy valientes dando la voz  y la palabra en sociedades que se las anula.

Me gustaría que toda esa oscuridad que les tapa su luz, se desvanezcan tan rápido como un parpadeo, y así sus ojos vean que otra forma de vida es posible.

No más lágrimas. No más secuestros. No más violaciones. No más humillaciones.

Todas las niñas y mujeres del Mundo tienen derecho a vivir con la dignidad y el respeto que se merecen.

Ellas también cuentan…



# BRING OUR GIRLS BACK



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